Toda centralita para empresas necesita una PBX: la central que dirige las llamadas a las personas adecuadas. La verdadera pregunta es dónde funciona y quién se ocupa de ella. Una centralita local está en tu edificio (o en tu propio servidor) y la gestiona tu equipo. Una centralita en la nube está en un centro de datos y la gestiona un proveedor. Las funciones pueden ser idénticas; el trabajo y el dinero, no.
La versión corta
| Centralita en la nube | Centralita local | |
|---|---|---|
| Inversión inicial | Poca o ninguna | Hardware o servidor, licencias, instalación |
| Coste continuo | Por usuario, mensual o anual | Mantenimiento, contratos de soporte, tu propio tiempo |
| Actualizaciones y parches de seguridad | Los aplica el proveedor | Los aplicas tú o tu partner de IT |
| Añadir usuarios | Cambias un número | Puede requerir más licencias o hardware |
| Teletrabajo | Integrado | Posible, pero tú configuras el acceso remoto |
| Depende de | Tu conexión a internet | Tu edificio, la electricidad y el hardware |
Coste: inversión inicial o suscripción
Una centralita local es una compra: un equipo o un servidor, licencias de software, a menudo la instalación por parte de un partner y, además, los teléfonos. Después pagas el mantenimiento y a quien la mantenga en marcha, aunque sea "alguien de la oficina que sabe la contraseña".
Una centralita en la nube convierte todo eso en una suscripción por usuario. No compras hardware ni pagas por una capacidad que quizá necesites dentro de cinco años. La otra cara: pagas cada mes mientras la uses. Si comparas las dos a varios años vista, incluye los costes que no aparecen en ninguna factura: el tiempo del personal, la sustitución del hardware, la llamada al soporte cuando algo falla un viernes.
Quién la mantiene en marcha
Esta es la diferencia que la gente subestima. Una PBX es software, y el software necesita actualizaciones: funciones nuevas, corrección de errores y, sobre todo, parches de seguridad. Las PBX accesibles desde internet son un objetivo favorito del fraude telefónico: un atacante que consigue entrar puede hacer llamadas internacionales caras a tu costa.
- Local: tú (o tu partner de IT) estás pendiente de las actualizaciones, las programas, haces copias de seguridad y compruebas que el sistema está sano.
- En la nube: de eso se encarga el proveedor. La configuración sigue siendo tuya (usuarios, enrutamiento de llamadas, contraseñas), pero los servidores de debajo no.
Si nadie de tu equipo quiere ese trabajo, la nube te lo quita.
Teletrabajo y varias sedes
Una centralita en la nube es accesible desde cualquier lugar por diseño. Quien trabaja desde casa inicia sesión en la app o conecta un teléfono de sobremesa, y funciona como en la oficina. Una segunda sede es simplemente más gente en el mismo sistema.
Una centralita local también puede hacer todo esto, pero tienes que hacerla accesible desde fuera (reglas de firewall, VPN o un servicio de acceso remoto) y mantenerlo seguro. Para un equipo que pasa mucho tiempo fuera de la oficina, ese trabajo se acumula. Más sobre esto en una centralita para el teletrabajo y el trabajo híbrido.
Calidad de llamada e internet
Hoy, ambos tipos de PBX suelen conectarse a la red telefónica por internet mediante una troncal SIP. La diferencia está en por dónde hablan tus teléfonos con la PBX: por la red de tu oficina (local) o por internet (en la nube).
Para una centralita en la nube eso significa:
- una conexión estable con suficiente ancho de banda de subida para las llamadas simultáneas que hagas;
- un router que gestione bien el tráfico de voz y no interfiera con él;
- un plan para cuando se caiga la línea, como desviar las llamadas a los móviles.
Con una buena conexión de empresa, no es un problema. Con una conexión poco fiable, arregla primero la conexión, elijas la PBX que elijas.
Cuándo sigue teniendo sentido una centralita local
La centralita local encaja mejor cuando:
- normas o contratos exigen que todo el equipo de telefonía esté en tu propio edificio;
- tu sede tiene una conexión a internet mala o poco fiable que no puedes mejorar;
- tienes personal propio que ya gestiona servidores y quiere control total;
- tienes hardware especial (porteros automáticos, megafonía, líneas analógicas) que debe conectarse en local (aunque muchos de estos equipos funcionan con una centralita en la nube a través de pasarelas).
Para la mayoría de las pymes no se da ninguno de estos casos, y la nube es la opción más sencilla.
Pasar de una centralita local a la nube
Cambiar da menos trabajo de lo que parece. Tus números de teléfono pertenecen a tu proveedor de línea o de troncal SIP, no a la PBX, así que pueden venir contigo. Un plan típico: montas la centralita en la nube junto a la antigua, recreas los usuarios y el enrutamiento de llamadas, pruebas con un número temporal y después apuntas tu troncal o portas tus números para hacer el cambio. ¿Dejas 3CX? Crane recrea tu configuración en Yeastar a partir de una copia de seguridad de 3CX.
En PBXfactory
PBXfactory vende Yeastar P-Series Cloud con su plan Enterprise como centralita en la nube alojada. La gestionamos en nuestra nube, aplicamos las actualizaciones de firmware y de seguridad de Yeastar (las rutinarias en ventanas de mantenimiento anunciadas, los parches de seguridad urgentes antes) y vigilamos que esté funcionando. Tú la configuras y conectas tu propia troncal SIP. Cuesta 4,99 € por puesto al mes o 54,99 € por puesto al año, mínimo 2 puestos, IVA no incluido, con una prueba gratis de 3 días para la primera PBX de tu empresa, hasta 10 puestos. Consulta los precios.